La medida del gobierno nacional que decretó nuevas restricciones a la circulación nocturna abrió una grieta interna en el macrismo. Sucede que mientras los legisladores nacionales y provinciales salieron a cuestionar el anuncio, los intendentes de ese mismo espacio, con responsabilidad de gestión, vieron con buenos ojos la iniciativa del presidente. Incluso, algunos intendentes vienen implementando restricciones similares ante el aumento de casos.

Desde Juntos por el Cambio salieron rápidamente en la Legislatura bonaerense y en el Congreso Nacional, a cuestionar la norma que contempla la autonomía de cada provincia para aplicar las medidas. “Imponer un toque de queda no es la forma”, twitteó el diputado Daniel Lipovetzky.

En tanto, la postura de los intendentes es diametralmente opuesta. Tal es el caso de Martín Yeza, de Pinamar, quien reivindicó los operativos de seguridad que dispuso en las inmediaciones de las playas más céntricas a fin de evitar peleas y disturbios. Incluso, luego de haber recibido críticas en las redes sociales.

En sintonía aparece Francisco Ratto, de San Antonio de Areco, quien decidió establecer durísimas restricciones para impedir los contagios de coronavirus. Entre ellas el cierre de locales gastronómicos a las 0 horas, bajo penas de multas millonarias.

A esto se suma que seis municipios decidieron retroceder de fase y agregar restricciones. Estos son: Arrecifes, Balcarce, Lincoln, Lobería, Puan y Suipacha. Todos gobernados por intendentes de Juntos por el Cambio, debieron dar marcha atrás.

En el caso de la provincia de Buenos Aires, el gobernador se encuentra reunido con intendentes de la Costa Atlántica para delinear la implementación de las restricciones de circulación nocturna acorde a la situación epidemiológica de cada distrito. En las próximas horas, habrá novedades respeto a las definiciones, mientras los legisladores de Juntos por el Cambio publican mensajes que restan y confunden a la sociedad en medio de una pandemia mundial.