Finalmente, la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) se convirtió en ley. Con 38 votos afirmativos, 29 votos negativos y 1 abstención, el Senado dio media sanción al proyecto que ya contaba con el respaldo de la Cámara de Diputados. La votación fue más holgada de lo esperado en la previa. Histórico. 

La sesión comenzó alrededor de las 16:30 y contó con la presencia de 70 senadores, de los cuales 59 de ellos eligieron hablar en dicho recinto. La lista de oradores la abrió Norma Durango, presidenta de la Banca de la Mujer, quien adelantó que se había acordado con el gobierno el veto parcial a dos incisos para eliminar la palabra “integral” de la ley: se trata de los artículos 4 y 16 del proyecto.

En el caso del artículo 4 que establece que fuera del plazo de las 14 semanas, se podrá acceder al aborto en caso de que el embarazo sea producto de una violación o en caso de que corra peligro la vida o la salud “integral” de la persona gestante. Por el lado del artículo 16 que establece que fuera de las 14 semanas “no será punible el aborto si el embarazo fuera producto de una violación o si estuviera en riesgo la vida o la salud “integral” de la persona gestante”. Con ese cambio, se logró sumar los votos positivos de varios senadores que se mantenían indecisos en la previa. 

Con la ley, que ahora deberá reglamentar el Ejecutivo, cualquier mujer podrá practicarse un aborto en un hospital público o privado. Hasta ahora, estaba permitido para las mujeres embarazadas que habían sido violadas o cuya vida corría riesgo.

El IVE es una demanda histórica del movimiento feminista argentino, que en los últimos años ganó masividad en las calles por la llegada de nuevas generaciones. El argumento central de quienes defienden la propuesta tiene que ver con una cuestión de salud pública. El aborto existe en la actualidad, pero las mujeres estaban obligadas a hacerlo en la clandestinidad, porque si no eran penalizadas. Las mujeres de menores recursos debían practicarlo en condiciones muy adversas, lo que aumenta el riesgo de internaciones o muertes por abortos mal practicados. 

En las redes sociales, el propio presidente argentino celebró la aprobación. "El aborto seguro, legal y gratuito es ley. A ello me comprometí que fuera en los días de campaña electoral. Hoy somos una sociedad mejor que amplía derechos a las mujeres y garantiza la salud pública", afirmó Alberto Fernández.