La denuncia contra el ex Secretario general la realizó el Diputado Nacional del Frente de Todos, Rodolfo Tahilade, y cayó en manos del juez federal Sebastián Casanello, quien ordenó a Di Lello realizar las investigaciones correspondientes. El fiscal federal solicitó la compulsa del sistema de registro de datos Nosis, y avanzó con la imputación.

Según Di Lello, además de Fernando De Andreis, se investiga por enriquecimiento ilícito a su esposa María Sol Ascanope; a la ex subsecretaria de Comunicación Presidencial, Fátima Micheo, y su esposo Andrés Grippo; y a las empresas Charles Francis Cartier, Boizo Investment S.A., y la Inmobiliaria Darwin S.A.

La fiscalía dispuso que “a los fines de delimitar temporalmente, el objeto procesal denunciado, en virtud del suceso de relevancia penal traído a estos estrados judiciales, compúlsese la página web del sistema de registro de datos NOSIS respecto de cada una de las personas y empresas descriptas, debiéndose incorporar a la presente vía digital”.

También se denunció a la ex subsecretaria de Comunicación Presidencial, Fátima Micheo, quien multiplicó por 25 su patrimonio que había declarado al hacerse cargo de los discursos y la puesta comunicacional del ex presidente Macri, según figura en la denuncia.

Según la denuncia, De Andreis comenzó en la gestión pública nacional declarando ante la Oficina Anticorrupción un patrimonio en pesos de dos millones doscientos cincuenta y ocho mil ciento cuarenta y siete ($2.258.147) y se retiró 4 años después declarando un patrimonio neto de trece millones ciento cuarenta y nueve mil ciento noventa ($13.149.190) resultante de un activo de $20.998.923,92 y un pasivo de $7.849.733,62, es decir que el mismo se habría incrementado casi seis veces.