El Gobierno de Sebastián Piñeira era hasta ayer el modelo para amplios sectores conservadores en Argentina. De hecho, Mauricio Macri quería imitar al chileno. Pero pasaron cosas...

Primero, el brutal ajuste sobre la sociedad concluyó con masivas movilizaciones en todo el país. Millones de personas se volcaron a las calles para repudiar el neoliberalismo que Piñeira lleva adelante. Ahora, la crisis del coronavirus volvió a mostrar la peor cara del gobierno de derecha. 

Mientras aumentan los casos de contagios y las muertes, Piñeira no da pie con bola. Ahora, el Gobierno decidió contar como "recuperados" a las personas muertas. Así como se lee. Para Piñeira, esa definición vale porque "las personas muertas no contagian más". El anuncio generó rechazo e indignación en el país vecino.