La historia se repite y no solo en Argentina. En Jordania, la llegada del FMI vino acompañada por una crisis política. El programa de ajuste ordenado por el organismo internacional terminó con protestas en todo el país y con la caída del primer ministro,  Hani al Mulki. 

Eso ocurrió mientras el Gobierno de Mauricio Macri cierra su propio acuerdo con el FMI, que incluirá las cláusulas que el organismo tiene en cuenta para cada negociación. Ajuste en el gasto, baja de subsidios. El mismo programa que terminó en una crisis en Jordania. 

Las protestas contra el programa del FMI llenaron las calles de la capital del país. Las medidas del organismo impactaron sobre el aumento de los bienes básicos. La destitución de Al Mulk sirvió como fusible para calmar la situación política. ¿Una solución de fondo?

Mientras tanto, Casa Rosada comunicó que sigue avanzando en el acuedo con el FMI, más allá de los antecedentes de la institución. Podría incluir una línea de crédito por más de 15 mil millones de dólares. Todas las miradas, en cambio, estarán puestas en la letra chica.