El gobierno de la ciudad de Buenos Aires insiste con la venta de Costa Salguero para la construcción de un barrio de lujo en la Costanera Sur, al lado de la Reserva Ecológica. Alentado por el mismísmo Horacio Rodríguez Larreta, el oficialismo porteño retomó el proyecto para para habilitar un nuevo barrio en la Costanera Sur que sea un espejo de los edificios de lujo de Puerto Madero, lo que recibió críticas de parte de ambientalistas y opositores que aseguraron que la iniciativa tiene un claro fin: negocio inmobiliario.

El proyecto oficial trata sobre un predio de 71 hectáreas que pertenece a la empresa IRSA, la compañía inversora en bienes raíces y desarrollo de shoppings, que proyecta levantar allí un conglomerado de edificios que contendrán viviendas, oficinas y locales comerciales y que podría alojar a unas 15.000 personas. 

En un artículo publicado por la agencia Télam, se detalla que el emprendimiento no es nuevo ya que el proyecto, conocido como "Solares de Santa María", data de 2010, cuando la empresa que preside Eduardo Elsztain firmó el primero de seis acuerdos con el Gobierno de la Ciudad para lograr un cambio en los usos permitidos del suelo y avanzar con su emprendimiento, que inicialmente incluía torres de 50 pisos y un embarcadero.

Sin embargo, durante más de una década, el desarrollo inmobiliario no logró el aval de la Legislatura, donde a través de los años el oficialismo porteño que respondía al entonces jefe de gobierno Mauricio Macri no logró recolectar los votos necesarios para modificar la normativa vigente en los terrenos en la Costanera Sur.

El predio se extiende frente a Puerto Madero, al sur de la Reserva Ecológica y al lado del barrio popular Rodrigo Bueno, y era propiedad del Estado nacional hasta que en la década del '60 fue donado al club Boca Juniors a los fines de hacer una Ciudad Deportiva con un mega-estadio y canchas auxiliares, y con la prohibición de que luego fuera vendido a privados.

No obstante, la prohibición quedó sin efecto tiempo después y en 2007 esas tierras fueron adquiridas por IRSA por 50 millones de dólares, tras lo cual buscó -sin éxito- cambiar los permisos urbanísticos vigentes ya que hasta ese momento en el espacio sólo se permitían actividades deportivas.

En un nuevo intento, el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta rubricó un convenio que mandará esta semana a la Legislatura, para otorgar el cambio de usos de los terrenos para habilitar así el conglomerado de edificios de hasta 30 pisos de altura frente al Río de la Plata y, a modo de contraprestación, la empresa cederá a la Ciudad 47 de las 71 hectáreas para que se haga un parque verde.

"Va a ser el vínculo natural entre la zona sur y Puerto Madero, generando una continuidad en la trama urbana en un área de la ciudad que la necesita", afirmó Elsztain acerca de su próximo emprendimiento al cual rebautizó como "Costa Urbana".

El abogado ambientalista Enrique Viale dijo, en declaraciones a Télam, que "esos son terrenos que fueron cedidos por la Nación con un fin social y, como eso se truncó, (el predio) terminó siendo comprado por migajas por el grupo IRSA, que ahora va a hacer un negocio inmobiliario de miles de millones de dólares sin ver que son tierras que eran públicas".

"No tenemos muy en claro de qué se trata este nuevo convenio, pero los anteriores proyectos tenían todos un impacto negativo sobre la Reserva Ecológica de la Costanera Sur en relación a lo que significa una construcción así de edificios, el cono de sombra y la posible contaminación", advirtió.

La iniciativa para la construcción de departamentos de lujo fue rechazada por legisladores del arco opositor y también por organizaciones de la sociedad civil, ambientalistas y sociales, que se agruparon para lanzar una iniciativa popular que busca derogar la ley de venta de los terrenos y propone, en cambio, que se convierta en un gran parque verde con acceso irrestricto.

El legislador porteño Javier Andrade adelantó que "desde el Frente de Todos no vamos a acompañar estas propuestas, no queremos barrios cerrados ni profundizar una Ciudad desigual en lo que sigue consolidando a Juntos por el Cambio como el proyecto electoral de los grandes desarrolladores inmobiliarios".

En ese sentido, denunció "un acuerdo entre Elisa Carrió para volver con este proyecto que tanto insistieron del Barrio Náutico" en relación al cambio de postura del bloque de la Coalición Cívica que, desde 2010, se había opuesto al acompañamiento en la Legislatura porteña al emprendimiento de IRSA al punto de llegar a presentar un pedido de informes al Ejecutivo por el tema.