Pasadas la seis de la mañana, se abrieron las puertas de la Casa Rosada para los miles que aguardaban desde la medianoche para ingresar a despedir a Diego Armando Maradona, el argentino que tantas alegrías le dio al pueblo argentino.

Hace unos minutos, la Policía cortó la fila en la Avenida 9 de Julio por la decisión de que el velorio se extienda hasta las 16 horas por pedido de la familia. 

El Gobierno Nacional se encargó del operativo de seguridad para vallar la Casa Rosada y acondicionar el salón, donde fue velado el ex presidente Néstor Carlos Kirchner. Por decisión de la familia, el velorio durará hasta las 16 horas 

En las primeras horas de la madrugada ya una multitud hacía fila para ingresar al salón donde descansa el ídolo mundial. Poco antes de las 7 de la mañana, la cantidad de gente era incontable. La fila llegaba hasta la Avenida 9 de Julio. A las 12 del mediodía, la fila superaba las 25 cuadras y casi llegaba a Bernardo de Irigoyen y San Juan.

Quienes quieran despedirse en forma presencial de Diego pueden llegar hasta la Casa Rosada caminando desde la 9 de Julio por la Avenida de Mayo, cruzar la Plaza e ingresar a Gobierno por la puerta de Balcarce 50. Por indicación de la familia, el velorio es a cajón cerrado y se extenderá hasta hoy las 16.

Lágrimas, llantos descontrolados, cantitos de cancha, familias desconsoladas fueron algunas de las postales que se viven a lo largo de una jornada histórica. Sin dudas, una despedida a la altura de la historia del más grande todos los tiempos.

Un momento especial se vivió a las 10:50, cuando aterrizó el helicóptero presidencial en el helipuerto. El presidente Alberto Fernández junto a la primera dama, Fabiola Yáñez, fueron directo a saludar a la familia Maradona. Antes de ingresar a la Rosada, el mandatario se desvió hasta la reja para saludar y sacarse algunas selfies con quienes llegaron para despedir a Diego.

A lo largo del día, fueron y son miles de almas que salieron a la calle a expresar el dolor colectivo y homenajear al tipo que siempre jugó para el pueblo, adentro y fuera de una cancha.