En la audiencia de ayer ante la Sala B de la Cámara Comercial, la familia presidencial presentó una propuesta que “mantiene su compromiso de pago ofrecido en la audiencia del 28 de junio de 2016 con una mejora en términos de plazo y monto”. En aquella ocasión, la familia Macri intentó aprobar una quita del 98,82% de la deuda que, en dinero, era perdonarle a la familia Macri más de 70.000 millones de pesos. Esa intención fue rechazada entonces por la fiscala Gabriela Boquín, que demostró que era abusiva y ruinosa para los intereses de Estado.

Según informó el periodista Ari Lijalad, la intención de Macri es nuevamente la de condonarle la deuda a su familia, al tiempo que ofrece el pago de un “reconocimiento adicional” de los intereses que acumularon desde el 2001, pero a condición de que le ganen juicios al Estado. Es decir, Macri quiere pagarle al Estado con la plata del Estado. 

En cuanto al “reconocimiento adicional”, la familia Macri ofrece un pago a condición de que le gane juicios multimillonarios al Estado. En su propuesta, los Macri afirman que este “reconocimiento adicional” es “en concepto de interés sobre la deuda nominal verificada en el concurso (i.e. 296.205.376 pesos)”. Lo quieren pagar “conforme la tasa pasiva promedio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre saldos de deuda, desde la presentación en concurso preventivo de la sociedad el 19 de Septiembre de 2001 y hasta la cancelación total y definitiva de los compromisos asumidos por la concursada en la presente oferta”. Según sus cálculos, esto da a la fecha una suma de 1.784 millones de pesos.

Para el pago de este “reconocimiento adicional” ponen varios términos y condiciones que giran en torno a una sola idea: pagarlo con el dinero que logren arrancarle al Estado en los 4 juicios que mantienen vivos y coleando (y avanzando) en el fuero Contencioso Adminsitrativo, donde el PRO tiene especial incidencia. La inclusión de estos términos tiene una sola lectura: los Macri tienen mucho, demasiado, optimismo en que el Estado los indemnice por quitarles la concesión del Correo y terminar pagando su deuda con la propia plata del fisco. Para redondear la maniobra, ponen como condicion que “al importe que arroje el cálculo de capital e intereses se le aplicará una quita del 30%”. Ergo, no sólo pagar con plata de todos sino menos y que la diferencia les quede a ellos.

Los Macri se comprometen a no iniciar nuevos juicios contra el Estado. Eso si: se niegan a dar de baja los que ya tienen, donde demandan más de 4.000 millones de pesos.

El acta de la audiencia es escueta. Relata que estuvieron presentes, por Correo Argentino, el presidente de su directorio Jaime Cibilis Robirosa y su histórico abogado Jaime Kleidermacher. Por la Procuración del Tesoro no asistió Bernardo Saravia Frías, su titular, sino uno de sus laderos, Juan Pablo Lahitou. Estuvo la fiscala general Boquin y las juezas Matilde Ballerini y María Lilia Gómez Alonso de Díaz Cordero, estas dos últimas parte esencial del letargo de esta causa.

El paso de comedia, esta vez, fue breve. La familia Macri presentó su nueva propuesta, los enviados de la Procuración del Tesoro pidieron tiempo para analizarla y las juezas le dieron 45 días hábiles, es decir, hasta mediados de septiembre.