El legislador del Frente de Izquierda, Gabriel Solano, generó revuelo con un discurso en el que fue muy duro con su propia labor y la de sus colegas en la Legislatura porteña. "Seamos sinceros, acá los lunes y los viernes no trabaja nadie", describió. 

Solano estaba cuestionando el proyecto que pretende regular a los médicos concursantes y residentes. "No les da verguenza pagarles 35 mil pesos por 64 horas semanales. Acá se labura mucho menos que eso, muchísimos menos, y ganamos 170 mil mangos", aseguró. 

E ironizó: "Si acá a un diputado se le paga 35 mil pesos por 64 horas semanales no queda nadie en la Legislatura". Y cerró: "Esto es una humillación a los trabajadores de la salud". Mirá su exposición.