La jueza criminal y correccional Paula González detuvo a un farmacéutico involucrado en la millonaria venta de barbijos a la Ciudad de Buenos Aires, que pagó por adelantado $170 millones por 5 millones de barbijos y sólo recibió 350 mil.

El detenido es Damián Andrés Nevi, un intermediario que firmó un contrato con la empresa E-ZAY, proveedora del Gobierno porteño. En las últimas horas, la Justicia ordenó un allanamiento en su casa, donde la Policía encontró más de $700 mil en efectivo, y logró congelar $60 millones depositados en una cuenta bancaria, pudo saber Infobae en fuentes judiciales.

El caso, revelado por el portal Infobae, arrancó el 30 de marzo, cuando el Gobierno de la Ciudad le compró a la empresa “E-ZAY SRL” un total de 5 millones de barbijos. Fue una contratación directa basada en la emergencia sanitaria. Tres días después, sin consultar los antecedentes de esa firma ni recibir un solo barbijo, se transfirieron por adelantado $162.350.000 (eran 170 millones menos los impuestos).

En esa cuenta quedan apenas 2 millones. El resto habría ido a parar a otras empresas. El fiscal Emiliano Vence logró congelar los fondos y ahora investiga unas 40 transferencias, pudo saber este medio en fuentes de la causa. En tanto, de los 5 millones de barbijos comprados, hasta el viernes pasado la Ciudad apenas había recibido 350 mil.

Por la investigación sobre la compra de los barbijos, hay un cruce de expedientes judiciales que podría generar un conflicto de competencia. El Gobierno de la Ciudad hizo una denuncia por estafa ante el fiscal porteño Vence, que está a cargo de todas las causas derivadas del COVID-19. Pero la empresa E-ZAY se adelantó con otra denuncia en el fuero criminal y correccional.

Luego de escuchas telefónicas y tareas de seguimiento, Nevi fue detenido en un domicilio del partido de Merlo, en la provincia de Buenos Aires, y esta tarde declaró ante la jueza González, que ahora deberá resolver un pedido de excarcelación presentado por su defensa.

El farmacéutico también estaba siendo investigado por el juez federal de Morón Néstor Barral, que ya se declaró incompetente y giró la causa a la Ciudad.

A su vez, en su indagatoria Nevi aseguró que compró la empresa MENDISUMO en junio del año pasado y que habría pagado USD 10 mil, pero no pudo justificar esa operación.

Sin embargo, ante la empresa E-ZAY presentó un documento donde aseguraba que había adquirido el 100% de las acciones de MENDISUMO a un médico boliviano. Esa operación estaba fechada el 3 de enero, menos de un mes después de declararse el primer caso de COVID-19 en Wuhan (China).

Con esos documentos, Nevi negoció durante estos dos meses con el fundador y actual apoderado de la empresa E-ZAY, Leandro Morbelli, quien finalmente lo denunció por estafa.

En consecuencia, el farmacéutico iba a ser el proveedor de los barbijos que tenían que llegar a la Ciudad. El 2 de abril, E-ZAY le transfirió $60.500.000 a una cuenta del Banco Credicoop. Ese dinero acaba de ser congelado y la totalidad de los barbijos no fueron entregados.