Un Tribunal de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador condenó al expresidente Rafael Correa a ocho años de prisión y lo proscribió por otros 25, por el delito de "cohecho agravado" en el proceso judicial conocido como Caso Sobornos 2012-2016. La investigación involucra a otros 20 funcionarios. Además, se lo sentenció al pago de daños y perjuicios y se determinó la colocación de una placa en el edificio de la Presidencia de la República, pidiendo disculpas públicas.

En la causa están involucrados el exvicepresidente Jorge Glas, el exsecretario jurídico de la presidencia Alexis Mera y la exministra de Transporte y Obras Públicas María de los Ángeles Duarte. La receta aplicada en Ecuador es la misma que en Brasil y Argentina, donde la Justicia fue utilizada por el poder de turno para perseguir a opositores. En Brasil, Lula estuvo preso y no pudo ser candidato presidencia, esquema que se buscó repetir en Argentina, donde se procesó sin pruebas a Cristina Fernández de Kirchner. 

La sentencia emitida por los jueces Iván León, Marco Rodríguez e Iván Saquicela considera a Correa y Glas "autores mediatos por instigación al cohecho agravado" y el resto de los funcionarios recibieron la misma pena de ocho años de cárcel, informó RT.

La Fiscalía ecuatoriana señaló la participación de los exfuncionarios en la financiación de actividades proselitistas del partido político de Correa, Alianza PAÍS, con dinero de empresarios contratistas estatales. En todos los casos, se dan por probados hechos sin las pruebas suficientes y muchas veces se utiliza a "arrepentidos". 

En Ecuador la sentencia llegó en un momento oportuno para Lenin Moreno, ya que su Gobierno fue responsable de un brutal ajuste sobre el sistema de salud, que ahora sufre la epidemia del coronavirus. Cientos de personas mueren en las calles, sin la atención correspondiente. El "escándalo" judicial llegó justo a tiempo...