Carlos Zannini insistió hoy ante la justicia comercial en solicitar que se proceda a decretar la quiebra de la empresa Correo Argentino SA, con la convicción de que estuvo “mal concedido” el recurso de apelación que suspendió el quebranto.

“Hiere el más elemental sentido de justicia permitir que la fallida continúe alongando un proceso que lleva ya más de 20 años, en base a artilugios que no son más que herramientas dilatorias”, señaló el escrito firmado también por el subprocurador Horacio Diez.

El Grupo Macri gestionó el Correo Argentino entre 1997 y 2003, hasta que el Gobierno de Néstor Kirchner rescindió la licitación denunciando que la empresa solo había pagado el canon durante el primer año.

En 2011, Correo Argentino SA entró en concurso de acreedores y fue proponiendo distintos arreglos que fueron rechazados por insuficientes y "abusivos", según los dictámenes de la fiscal Gabriela Boquín.

Finalmente, a principios del mes pasado la jueza comercial Marta Cirulli decretó la quiebra de la firma pero días después concedió una apelación con carácter suspensivo a Correo Argentino S.A. para que presente los argumentos contrarios al fallo.

La Procuración del Tesoro entiende que la quiebra es inapelable y que, por tanto, ese recurso estuvo mal concedido, citando una amplia jurisprudencia en ese sentido, que sostiene que dicha imposibilidad apunta a que las apelaciones no “dilaten su normal desarrollo”.

En cuanto a la propuesta del Grupo Macri, el procurador señaló que la afirmación de que se ofrecía un pago total de la deuda es “absolutamente falsa” porque para ello se “debe contemplar no sólo la satisfacción del capital, sino también la de los respectivos intereses”.

“Sólo podrá argüir un pago total si junto con el capital, y las penalidades que se hayan pactado, ofrece el pago de la totalidad de los intereses”, señaló el recurso de 53 páginas.

A fines de marzo, el Correo ofreció pagar 1.011 millones de pesos en concepto de deuda total por el canon impago y sus intereses derivados, una cifra que la fiscal Boquín dictaminó es cinco veces menor al monto de la deuda correctamente ajustada.

“La falta de ofrecimiento de una tasa de interés adecuada sumado a la larga espera en el pago, determina una depreciación de lo ofrecido por el solo transcurso del tiempo que infringe el límite moralmente permitido por el sistema legal considerado en su totalidad, violando además el derecho de propiedad de los acreedores”, argumentaron desde la Procuración.

En el escrito, se cuestionó además la representación del presidente de la compañía Jaime Cibils Robirosa para apelar la quiebra ya que “carece de personería para ejercer la representación legal de la Sociedad intervenida”, puesto que fue “desplazado de su cargo como consecuencia de la intervención decretada en fecha 2 de marzo de 2020”.

Por todo ello, Zannini solicitó que la justicia Comercial “rechace en todos sus términos el recurso presentado por Correo Argentino SA” y que se ratifique la quiebra sin más dilaciones, además de considerar el caso federal para poder recurrir, llegado el caso, a la Corte Suprema.

Fuente: Télam