“Los industriales que parecían haber encontrado un piso a su caída en los niveles de actividad se verán afectados en los próximos meses por la coyuntura macroeconómica aún más complicada en términos de demanda y acceso al financiamiento”, indica el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA).

En ese sentido, informó que la industria se desplomó un 6,1% en julio y acumula 15 meses de caída según. La producción manufacturera retrocedió 7,6% en los primeros ocho meses del año. El dato es menor al informado por en INDEC que había medido una baja del 8,4% para el mismo período.

En relación con el 2018, la contracción más profunda se registró en el sector automotor, que marcó un retroceso del 47,8% interanual. El resto de los sectores mostraron un ritmo de caída más moderado.

Asimismo, el rubro metales básicos cayó 8,5%, en línea con la menor producción de acero y aluminio, la industria metalúrgica marcó una merma del 7,7%, mientras que la producción de papel y cartón se redujo en un 5,1%.

Al mismo tiempo, el desplome de la producción industrial es acompañada por una profunda caída en el uso de la capacidad instalada y falta de inversión, así como por la disminución sostenida de puestos de trabajo y precarización del empleo.

“Son diecinueve los meses consecutivos de caída mensual en el plano laboral. En términos interanuales, la industria registró en junio 62.748 empleos formales menos. Una caída de 5,4%”, detalla el texto presentado por la UIA.

Además, señala que el financiamiento al sector privado tuvo una negativa del 28% en agosto. “Las elevadas tasas afectan la producción. La tasa de adelantos en cuenta corriente, principal línea de financiamiento pyme, se ubicó en un 77,2%”, advierte la entidad.

Por último, al deterioro en las condiciones de financiamiento se suma la caída en los ingresos de las empresas por el desplome en las ventas. El resultado es un marcado incremento en los niveles de mora.