El mediodía soleado del 26 de diciembre del año pasado, Diego Armando Maradona llegaba a la Casa Rosada para mantener un cálido encuentro con el presidente Alberto Fernández. Desde la campaña electoral, el ídolo popular había respaldado la fórmula del Frente de Todos, integrada por el Alberto y Cristina.

Durante el encuentro, Diego le presentó al presidente un programa solidario de “recuperación de potreros” para los barrios más humildes del país, ese lugar donde el diez de la selección fue feliz durante su infancia en Villa Fiorito.

"Siempre estuvo del lado de los más humildes, nunca olvidó su Villa Fiorito, el lugar que lo vio nacer. Cuando lo vi, me acuerdo de la alegría que tenía” contó Alberto en una entrevista que el presidente le concedió hoy al canal C5N sobre el recuerdo de la última vez que se vieron. 

Luego del cónclave, donde el astro del fútbol le regaló dos camisetas firmadas al primer mandatario, Diego salió al balcón de la Casa Rosada a saludar a un centenar de personas que se habían acercado cuando se conoció la reunión.

 

Allí, Diego posó con una réplica de la Copa del Mundo y en reiteradas ocasiones le dejó un mensaje al ex presidente: “Volvimos. Que Macri se vaya a vivir a Tailandia” gritó ante los presentes el mejor de todos los tiempos, haciendo la “V” de la victoria en una clara alusión a su identificación con el peronismo.