Al tiempo que el gobierno de la Ciudad ajusta en Salud y Educación, y cada vez más gente duerme en las calles producto de la crisis económica que desató el gobierno de Mauricio Macri, ahora la gestión de Horacio Rodríguez Larreta apura la adquisición de armas Taser para reprimir.

El pedido se formalizó bajo la Resolución 29 firmada el 11 de marzo pasado por Pablo Porreca, subsecretario de Gestión Administrativa. La Licitación Pública se realizará el 20 de marzo de 2019 a las 10 horas, con un monto estimado para esta comprar se fijó en u$s 144.900.

Según ámbito.com, el pliego se confeccionó en 28 páginas y estableció las condiciones para ser oferente, los impedimentos, las garantías necesarias, la forma de pago, los requisitos técnicos y detalles de las penalidades por incumplimiento del adjudicatario. “En caso que la adjudicación fuera efectuada en moneda extranjera, el pago será efectuado en pesos al tipo de cambio divisa vendedor del Banco Nación vigente al día anterior a la fecha del remito”, remarcó el llamado. Hoy, cada arma se pagaría $ 108.600.

En las especificaciones se aclara que las pistolas eléctricas deben “disparar dos dardos, con posibilidad de interrupción de la descarga eléctrica automáticamente después de cinco segundos del disparo o en cualquier momento a través de la acción del operador”.

Además, las armas deben poseer cuerpo en polímero resistente a impactos y dieléctrica; aparato de puntería fijos de tres puntos; masa y alza de mira; puntería láser, linterna LED, un gatillo con acción progresiva y visor de OLED que indique cuando el dispositivo está en funcionamiento aplicando carga eléctrica.

“La forma de la onda deberá ser de pulso sinusoidal amortiguado. Deberá poseer memoria interna digital, codificada, integrada a la parte interna del dispositivo para registrar fecha y hora de hasta 1.000 disparos” y que pueda trasmitir esos datos por WI-FI. Las pistolas deberán poseer registro de eventos con un almacenaje de 800 disparos o más, registrando fecha, hora y duración de las descargas eléctricas.

Según el pliego, las nuevas armas de la policía de la Ciudad tienen que tener un “pico de tensión del arco voltaico de 50.000 voltios en circuito abierto y de 6.800 voltios en contacto” con la persona que se busca reducir. La autonomía mínima exigida es de 50 disparos de cinco segundos en promedio, con dos cartuchos, que pueden ser recargables.