No iba a ser gratuita tanta desidia para enfrentar al coronavirus. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en manos de Horacio Rodríguez Larreta, jugó con fuego y la gente empieza a quemarse... Colapso sanitario y la peor decisión de todas: elegir quien vive o no. 

Según informó Página 12, trabajadores de la salud de la Ciudad reconocen que ya no alcanzan las camas ni los respiradores. Esperas de muchas horas, derivaciones que no se saben donde terminan y personas que no pueden atenderse.  

"Yo mismo he esperado que los médicos decidan a qué paciente me llevaba a ventilación, entre dos o tres. Siempre es el más joven, a menos que sea el padre o la madre de alguien", aseguró un trabajador que prefirió el anonimato. 

"Esa es hoy nuestra realidad. No se dice porque el blindaje es total. Pero yo mismo he esperado que los médicos decidan a qué paciente me llevaba a ventilación, entre dos o tres. Siempre es el más joven, a menos que sea el padre o la madre de alguien. El otro queda esperando, y en (pacientes) respiratorios cada minuto cuenta", afirmó por su parte el camillero Carlos Horacio Argüello.