El Gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta vuelve a jugar a la grieta y mete a la vacuna Sputnik V en su pelea con el gobierno nacional de Alberto Fernández. Y lo hace a su modo, mezcla de realismo político y marketing. Mientras Larreta se negó a vacunarse, como hicieron otros gobernadores, sí aplicó la vacuna a trabajadores de la Salud.    

Además, la estrategia de confrontación incluyó al ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, que aseguró que para una nueva etapa de vacunación "se necesita información técnica antes de la próxima entrega". Ahora, si la vacuna no le da tranquilidad al gobierno porteño: ¿Por qué vacuna a sus trabajadores de la salud?

"Estamos convencidos de que la confianza en las vacunas se logra otorgando la información técnica, que seguramente la tendremos en las próximas semanas, y evitar este desgaste que nada aporta. La Nación hizo un enorme esfuerzo para traer la vacuna", insistió Quirós.

Hoy empezó el histórico operativo de vacunación en todo el país, que apunta a inmunizar en esta primera etapa a 100 mil personas, en especial, trabajadores de la Salud. En general, los gobernadores decidieron darse la vacuna para transmitir seguridad al resto de los habitantes de sus distritos. Larreta evitó esa foto. Cuando la vacuna también se mete en la política más berreta