El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió establecer un impuesto al pago con tarjeta de crédito. Es un impuestazo a las clases medias y al consumo, que se verá encarecido. Los pequeños y medianos empresarios advirtieron que esa política impactará sobre la actividad. "Es un manotazo a la gente", afirmaron. 

Así lo aseguró la "Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME)": "Según consideraron, el 'manotazo' llega en momentos en que comienza a darse una heterogénea recuperación de la actividad en muchas micro, pequeñas y medianas empresas seriamente afectadas por la pandemia, que en muchos casos pudieron subsistir en virtud de las políticas de apoyo al consumo, la producción y el trabajo aplicadas por el Gobierno Nacional y a pesar de las magras políticas del Gobierno de la Ciudad.

Desde el sector, describieron que el impuesto afectará el poder adquisitivo de la gente, complicando la actividad de miles de Pymes que viven del mercado interno. Y explicaron: "Debe observarse que este impuesto en la práctica significa volver a subir la tasa de operaciones con tarjetas, que se había disminuido en este periodo del 3 al 1,8 %. Por otra parte, afecta los programas nacionales vigentes de apoyo al consumo, ya que quienes realizaron operaciones con Ahora 12 y Ahora 18, con tres meses de gracia, verán sumado en sus resúmenes el nuevo impuesto sobre sus compras", analizaron. 

La medida, además, muestra la hipocresía que suele caracterizar al macrismo. Por un lado, Juntos por el Cambio suele insistir en su crítica a la "presión tributaria sobre las clases medias", mientras aumenta impuestos directos a ese sector. La doble vara...