El empresario patagónico Lázaro Báez declaró ante la Justicia en el marco de la causa que investiga su participación en un presunto lavado de activos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Además, afirmó que durante el proceso judicial sufrió aprietes para involucrar a la ex presidenta en el caso.

"He sufrido todo tipo de aprietes para culpar a la señora Cristina Kirchner y su Gobierno", afirmó el empresario, quien además agregó: "Jamás firmaría o diría algo falaz para perjudicar a la expresidenta. Menos todavía teniendo noción de que esto es una persecución política contra los intereses del peronismo".

Durante su declaración, disparó que "se montó un show mediático” y, en ese ítem, puntualizó a que quedó probado que las declaraciones del presunto arrepentido "Leonardo Fariña fueron copiadas íntegramente de una denuncia de 2008 formulada por Carrió".

“Me convertí en una víctima usada para para demonizarme a mí y por carácter transitivo a la expresidenta Cristina Kirchner, para erosionar las elecciones legislativas de 2013 y presidenciales 2015. Para perjudicar al gobierno de entonces”, argumentó.

“Soy una víctima de una campaña atroz de una persecución en la que todos los poderes colaboraron y dirigido desde el Poder Ejecutivo”, dijo también el dueño de la empresa Austral Construcciones.

"Fui detenido sin justificativo hace cuatro años, toda la familia Báez fue objeto de esta persecución, destruyeron a mi familia, detuvieron a uno de mis hijos, inmovilizaron mis activos, y trabaron el accionar de mis empresas, entonces fui apresado al estilo cinematográfico", señaló.

Báez es investigado junto a sus cuatro hijos, Martín, Leandro, Luciana y Melina, por el cargo de lavado de activos sin declarar generados por la obra pública en Santa Cruz.