La decisión del presidente de Alberto Fernández de transferir un punto de la coparticipación de la Ciudad de Buenos Aires a la administración bonaerense generó la reacción inmediata de distintos dirigentes del macrismo.

Una las voces que cuestionó la medida presidencia fue la diputada nacional, Graciela Ocaña. “La inoperancia del Gobernador Kicillof la vamos a pagar los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires” sostuvo en sus redes sociales. Ante ese planteo, la dirigente del Frente de Todos, Juliana Di Tullio, le recordó que “ella era diputada por la provincia de Buenos Aires” cuando encabezó la lista de Cambienos en las elecciones de 2017 en representación de los y las bonaerenses.

En igual sentido se manifestó el senador nacional Esteban Bullrich, quien también ingresó al Congreso por la Provincia. “Una vez más trata de resolver un problema enfrentando a los argentinos, en este caso a la Ciudad de Buenos Aires con la Provincia. Dos territorios que están profundamente conectados; más de 5 millones de bonaerenses trabajan en la Ciudad”, aseguró en redes sociales.

En lugar de celebrar por los fondos que recibirá la Provincia que representa en el Senado, la postura de ambos dirigentes muestra a las claras la visión de país del macrismo: la concentración de la riqueza en la Ciudad más opulenta del país.

El planteo de Alberto Fernández sobre un país más federal no es nuevo. Antes de marzo, el presidente le había planteado a Horacio Rodríguez Larreta que los recursos excedentes que la Ciudad recibió por una decisión de Macri en 2016 por el traspaso de la Policía Federal debía ser corregida. La medida de ayer fue justamente ejecutar esa corrección.