.A un año de que Horacio Rodríguez Larreta asegurara que las armas eléctricas ya eran tecnología antigua, no se usaba en el mundo y que la Ciudad no la incorporaría, el jefe de Gobierno anunció la compra de pistolas Taser para usar en “lugares cerrados” como los subtes, tal como propone Bullrich para trenes y aeropuertos.

El plan de Larreta, según consignó Clarín, es usar las pistolas Taser "en marzo", según señaló a ese diario el vicejefe de Gobierno porteño y ministro de Seguridad, Diego Santilli. Para entonces se habría avanzado en "el plan de capacitación" de los policías de la Ciudad que participarán de su implementación.

"Siguiendo el lineamiento del Gobierno nacional, la mejor utilización (de las pistolas Taser) es en lugares cerrados” afirmó Larreta. “El ámbito cerrado más grande, por donde más gente circula es el subte", completó.

Además, agregó que "Estamos conversándolo con el Gobierno nacional, porque estamos totalmente coordinados. Si ellos promueven hacerlo en estaciones de tren, nosotros estamos estudiándolo para el subte".

Esas palabras las dijo el jefe de Gobierno porteño esta mañana, en diálogo con la prensa tras la presentación de la primera mujer chofer de una ambulancia del SAME.

Mientras que el Gobierno nacional anunció la compra de 300 pistolas Taser, el jefe de Gobierno porteño señaló que todavía no tiene definido cuántas adquirirá su gestión.

Las pistolas Taser tienen un costo de alrededor de 3.000 dólares cada una. Su uso en la Argentina fue judicializado durante varios años y está fuertemente rechazado desde los organismos de derechos humanos. El actual presidente, Mauricio Marci, cuando era jefe de Gobierno quiso usarlas en la Policía Metropolitana pero la Justicia bloqueó esa opción, hasta que la Corte Suprema en 2016 dejó firme un fallo que avalaba su implementación.

“Es una tecnología que en el mundo no se está utilizando mucho", decía Larreta en febrero pasado, contradiciendo los planteos de Bullrich, quien proponía incorporar pistolas Taser para fortalecer la doctrina Chocobar. Un año después, Larreta se suma a la doctrina Bullrich.

Por su parte, en 2015 ya Amnistía Internacional consideró preocupante la decisión del Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires de comprar pistolas eléctricas Taser para equipar a la Policía Metropolitana.

En aquella ocasión, la organización de derechos humanos recordó que el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas ha señalado que “el uso de las armas tipo Tasers provoca un dolor intenso, constituye una forma de tortura, y en algunos casos, puede incluso causar la muerte”. En consecuencia, viola los compromisos asumidos por los Estados en relación a la prohibición absoluta de la tortura.