Unos 290 mil alumnos de escuelas primarias porteñas públicas y privadas volvieron este martes a tener clases presenciales plenas, al igual que los de la educación especial, del nivel superior no universitario y de los centros formación profesional. La modalidad, al igual que comenzó a regir gradualmente desde semanas previas en las escuelas secundarias, es con burbujas que abarcan toda el aula y protocolos que responden a restricciones sanitarias por la pandemia del coronavirus.

El plan para el regreso a la presencialidad plena había comenzado el 4 de agosto cuando volvieron a la rutina habitual los alumnos de cuarto y quinto año de las escuelas secundarias y los de quinto y sexto año de secundaria técnica.

El 9 de agosto pasado se sumaron los alumnos de primero, segundo y tercer año de secundaria y del primero a cuarto año de las secundarias técnicas.

El nuevo protocolo marca que "la burbuja pasa a ser el aula completa de cada sala/grado/año/curso, lo que permite que haya más horas de clase y que todos los chicos se vuelvan a encontrar con todos sus compañeros"; entre los diferentes grupos burbujas se deberá respetar la medida de distanciamiento social de al menos 1,5 metros.

También se indica que "para el desarrollo de las clases presenciales a cada estudiante se le asignará en el aula un lugar fijo que deberá respetar y que no podrá ser modificado".

Según anunció oficialmente el gobierno de la Ciudad, el 23 de agosto volverán a la presencialidad completa los chicos del Nivel Inicial.