Mientras el gobierno nacional intenta llevar adelante medidas de reforzamiento en pos de frenar la 2da ola de contagios de coronavirus, la oposición alardea con tener la potestad de la defensa de la educación. Desde Vidal a Macri pasando por Larreta, el porfolio que tales dirigentes presentan en materia educativa deja mucho que desear.

En lo que respecta a la construcción de escuelas, Vidal dejó menos escuelas de las que recibió de la gestión Daniel Scioli. Larreta disminuyó en casi el 80 por ciento del presupuesto en materia infraestructural para escuelas. Macri redujo los fondos de educación por estudiante al 30 por ciento. Todos los funcionarios mencionados desfinanciaron el sistema educativo.

La pandemia dejó a las clases todo tipo de desigualdades que se profundizaron durante la gestión Cambiemos. En materia de educación, la brecha digital salió a la vista. “Durante el 2020, la Ciudad se encontró con más de 5000 hogares a las que no pudo acceder con conectividad en plena pandemia para que los niños y niñas pudiesen tener clases virtuales. Improvisó una especie de clases públicas, exhibiendo a los más desafortunados ante las cámaras de televisión. Pero desde entonces no preparó al sistema educativo para un contexto de continuidad de la pandemia, ni para la "nueva normalidad"”, dice un artículo del portal El Destape que señala también el recorte en 371 millones de pesos del Plan Sarmiento, un programa destinado al acceso a dispositivos tecnológicos.

Hay que recordar que en 2016, Vidal determinó el cierre de los ocho establecimientos del Delta y avanzó con otros establecimientos rurales. Las escuelas durante sus cuatro años de gestión pasaron de ser 13.680 a 13.887

Hay que recordar también que la administración Mauricio Macri finalizó con un presupuesto más bajo que cuando asumió: se redujo un 17 por ciento. No está de más mencionar el episodio represivo que sufrieron cientos de maestros cuando intentaban poner una estructura frente al Congreso.

Es así que mientras ahora levantan la bandera de la educación presencial cuando fueron gestión en Provincia y Nación insistían en el cierre de escuelas y baja de presupuesto. A eso hay que agregarle la actitud que tuvo la ministra de Educación porteña, Soledad Acula, contra los maestros el año pasado.

Fuente: Política Argentina