Alberto Fernández planteó que “los que dicen ‘salgamos de la cuarentena ya’, sepan que salir ya en los términos que ellos reclaman, es llevar a la muerte a miles de argentinos”.

Así, con crudeza, le respondió a la exigencia lanzada hoy por las grandes empresas del país, en cuanto a que se levante cuanto antes la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno para frenar el avance del coronavirus.

A través de un comunicado, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) salió a presionar a la administración del Frente de Todos, al reclamar que “deben alentarse acciones que posibiliten una vuelta ordenada al trabajo y la producción, manteniendo las medidas de protección a los trabajadores, preservando la seguridad de las personas y el distanciamiento físico”.

Y sostiene que “desde la ciudadanía y el gobierno de nuestro país hemos hecho un esfuerzo muy importante y exitoso para contener la propagación del coronavirus. Este logro tiene que consolidarse”.

Rápido de reflejos, el presidente salió a responderles, y durante una entrevista radial, consideró que “están jugando con el malestar que tienen los argentinos. Les pido que miren los informes. Si no hubiéramos hecho la cuarentena, tendríamos miles de muertos, que no llegaron porque fuimos responsables”.

Para que no quedaran dudas, remarcó con crudeza la situación que atraviesan Estados Unidos y algunos países de Europa y América Latina: “No se puede hacer cuarentena y que la economía funcione con normalidad. Los que priorizaron la economía terminaron juntando muertos en camiones frigoríficos y enterrándolos en fosas comunes”.

En su declaración, los empresarios piden “darle especial prioridad a mantener vivo el aparato productivo de nuestro país. Por este motivo, es imprescindible apoyar la red de empresas pequeñas, medianas y grandes que, en conjunto, constituyen cadenas de valor que hacen posible la producción, el empleo y generan exportaciones desde la Argentina”.

Asimismo, AEA pidió “evitar la ruptura en la cadena de pagos interna así como la cesación de pagos externa o default”, en medio de la negociación con los tenedores de bonos.

Días atrás, estos mismos grupos pidieron al gobierno que se sigan “tomando las medidas económicas, financieras, crediticias e impositivas que aseguren el pago de los salarios” de las empresas privadas, al tiempo que, desde sus roles de megamillonarios en dólares, se manifestaron en contra del impuesto a las grandes riquezas.

Entre quienes forman parte de ese selecto club de los grandes empresarios, figuran, Héctor Magnetto, CEO de Clarín; Paolo Rocca, el hombre más rico del país, de Techint; Cristiano Rattazzi, de Fiat Argentina; Alfredo Coto, dueño de la cadena de supermercados Coto; Federico Braun, primo de Marcos Peña, de supermercados La Anónima; Sebastián Bagó, dueño del laboratorio Bagó; Luis Pagani, de Arcor; Carlos Blaquier, de Ledesma; Alejandro Bulgheroni, de Pan American Energy, y el petrolero Luis Pérez Companc.

Fuente: Info135