A pesar de su discurso "federal", el de Mauricio Macri fue el gobierno más unitario que se recuerde de la historia reciente de la democracia argentina. Capital Federal fue por lejos el distrito más favorecido en el reparto de recursos, a pesar de ser el distrito más rico. 

En 2016, Macri tomó una decisión clave. A través del decreto 194 triplicó el porcentaje de coparticipación que recibía CABA: del 1,4% lo llevó al 3,75%. Como se dio cuenta de la exageración, en marzo de 2018 la redujo al 3,50%. De cualquier modo, CABA se hizo de recursos extraordinarios que podrían haber sido destinado a las provincias más relegadas. 

Así las cosas, CABA se hizo de más de 80 mil millones de pesos, con la excusa de que necesitaba recursos para la policía federal. Se trata de la Ciudad con el mayor ingreso per cápita del país. ¿Eran necesarios más fondos?

Mientras tanto, Macri se olvidaba de sus argumentos de campaña cuando habló de hacer un "gobierno federal". De hecho, prometió la realización de un plan Belgrano con obras "estructurales" para las provincias del norte del país. No sólo no hubo plata, sino que el funcionario a cargo ni siquiera llegó a tener una oficina para trabajar. 

Por su parte, durante los últimos 4 años fue María Eugenia Vidal quien reclamó por los recursos que le corresponden a Buenos Aires. No encontró respuestas de Casa Rosada. Justamente, fue Alberto quien hizo lugar al pedido de Vidal (como antes, de Daniel Scioli). Por eso, no sorprende que la ex mandataria no haya dicho nada sobre el conflicto entre Nación y CABA.