Entre aquellos que se resisten a pagar el impuesto a las grandes fortunas, creado para paliar los efectos de la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus, está nada menos que la hija de Nicolás "Niky" Caputo. El mejor amigo de Mauricio Macri fue uno de los empresarios más favorecidos durante la gestión de Cambiemos, con contratos multimillonarios. 

Ahora, insensible, María Candelaria Caputo se presentó ante el juez Enrique Lavié Pico para evitar el pago del impuesto a las grandes fortunas. La hija del mejor amigo del expresidente está alcanzada por el tributo a raíz de la venta -junto a otros familiares- de Caputo SAICYF a TGLT SA, ocurrida en enero de 2018.

El impuesto a las grandes fortunas establece un aporte por única vez, que deberán pagar las personas con patrimonios superiores a los $ 200 millones, con el objetivo de recaudar $ 300.000 millones para hacer frente a la pandemia. Muchos ricos acudieron a la Justicia para saltearse el impuesto.