El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habló por primera vez desde que superó las condenas de primera instancia vinculadas con la causa de Lava Jato. Fue en el marco de un acto en el sindicato de metalúrgicos, donde se refirió a su situación judicial asegurando que se trató de una operación en su contra, cruzó a Jair Bolsonaro por la crítica situación que atraviesa el país a causa de la pandemia de Covid-19, y también agradeció a Alberto Fernández por su apoyo.

“Han pasado casi 3 años desde que dejé este sindicato para entregarme a la Policía Federal. Muchos estaban en contra. Sabían que estaban arrestando a un hombre inocente. Como tenía claras las mentiras que se contaban sobre mí, tomé la decisión de demostrar mi inocencia desde dentro de la prisión”, expresó Lula.

A su vez, aseguró que fue “víctima de la mayor mentira jurídica contada en 500 años de historia” y confesó que estaba “muy consciente de que este día llegaría”.

En relación a su estado de ánimo, evaluó que a pesar de que “si hay un ciudadano con razón para sentirse herido por los latigazos que recibió, ese soy yo”, no se encuentra enfocado en su sufrimiento.

“Sé por lo que pasó mi familia. Que Marisa -su esposa- murió. Podría resultar herido. Pero yo no”, expresó respecto al tiempo que lleva afrontando las causas por corrupción. Lejos de enfocarse en su situación personal, aseguró que “el dolor que siento no es nada ante el dolor que sufren hoy millones de brasileños. No se parece en nada a lo que sienten los familiares de las casi 270 mil víctimas del coronavirus”.

En este sentido, resaltó la necesidad de hablar sobre “la situación del pueblo brasileño, que no merecía estar pasando por lo que estamos viviendo”, recordó que este martes casi dos mil personas fallecieron a causa del virus y comunicó que será inoculado contra el Sars-Cov-2.

“Quiero informarles que la semana que viene me pondré la vacuna, todos tienen que vacunarse, y quiero hacer propaganda para que el pueblo brasileño no siga ninguna decisión imbécil del presidente de la República ni del Ministerio de Salud”, lanzó el fundador del PT.

Además, Lula se hizo un espacio para “agradecer la solidaridad de compañeros como el presidente de Argentina, Alberto Fernández”, destacó que “fue una de las personas que creyeron en mí” y recordó: “En plena campaña electoral fue a Curitiba a visitarme. Y fue elegido.

Por eso siempre le estaré muy agradecido a él y al pueblo argentino”.

También le ofreció su gratitud al Papa Francisco, entre otros líderes como Pepe Mujica, Evo Morales, Noam Chomsky y Bernie Sanders. El sumo pontífice le envió una carta mientras el dirigente de izquierda se encontraba en prisión, además de recibirlo en el vaticano luego de que fuera excarcelado.