Ante los rumores de la vuelta de las retenciones, en un contexto de ajuste y despidos, Macri se juntó con la Mesa de Enlace y acordó que las retenciones al sector seguirán a la baja. Estuvo acompañado por el ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Etchevehere, y por el jefe de Gabinete de esa cartera, Santiago del Solar Dorrego.

 Según adelantó el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto, "las retenciones no se van a tocar". En tanto que Daniel Pelegrina, el presidente de la Sociedad Rural, esbozó que “la reunión nos dio tranquilidad”.

Por su parte, el titular de la Confederación Rural Argentina, Dardo Chiesa, señaló durante una conferencia de prensa en el salón de bustos de la Casa Rosada: "El Presidente ratificó el rumbo, que el cronograma sigue tal cual está. Nos dijo que no es intención del Gobierno cambiar ninguna regla. Las retenciones son un tema que la Argentina deberá superar en función de que es un mecanismo que perjudica por sobre todas las cosas el impulso exportador que Argentina debe desarrollar para que entren más divisas al país".

Desde su llegada al gobierno, Cambiemos benefició al campo con la quita de retenciones y elevó las restricciones para la liquidación de la cosecha, con la esperanza de que los dólares fluyeran hacia las arcas del Banco Central. En abril pasado, antes de la corrida de mayo que llevó a buscar el salvataje del FMI, el campo registró una de las liquidaciones de granos más bajas de la última década, según informes del sector.

En contra partida, la semana pasada el Gobierno optó por ajustar a los trabajadores de la agricultura familiar al decretar que desde el 1 de enero de 2019 unos 100 mil pequeños productores dejarán de recibir el beneficio del monotributo social. A su vez, el medio Página 12 señala que el beneficio que permitió a los pequeños productores a acceder a seguridad social y jubilación sufrirá a partir del año que viene un ajuste del 25 por ciento de aportes por parte del Estado, que pasará de pagar el total de las cargas al 75 por ciento.