El ex presidente Mauricio Macri está involucrado en varias causas judiciales. La peor tiene que ver con su supuesto rol en una asociación ilícita que se habría dedicado a espiar opositores y también a dirigentes del propio espacio. 

Cuando saltó el escándalo, tanto Horacio Rodríguez Larreta como María Eugenia Vidal no solo se presentaron como querellantes, ya que habrían sido espiados, sino que evitaron referirse a las responsabilidades del gobierno saliente. 

Además, ni Larreta ni Vidal se expresaron sobre otras causas que también salpican a Macri, como es el negocio del peaje, donde hoy procesaron a Guillermo Dietrich. 

El expresidente ve detrás de esos silencios un intento de sus ex aliados por alejarse de su liderazgo. A las sospechas, se sumó la declaración de Larreta donde dijo que "no soy amigo de Macri". Además, Vidal aclaró que "hay que cambiar porque por algo perdimos". Para Macri esos dichos tienen un solo destinatario: él mismo.