El ex presidente Mauricio Macri quiere listas en Capital Federal ultramacristas. Por eso, pondría a Patricia Bullrich, Fernado Iglesias y a Dario Nieto, su ex secretario privado. El mensaje es claro: sólo hay lugar para los puros. 

La posible presencia de Nieto tiene que ver, además, con la posibilidad de que logre alcanzar fueros, si llega a obtener un lugar en la Legislatura porteña o en el Congreso nacional. Hay un objetivo subterráneo: que Nieto logre protección en la justicia ya que su situación en la causa del espionaje ilegal puede complicarse. ¿Qué otra cosa explica el apresuramiento de Macri por ponerlo de candidato cuando no es conocido socialmente?

Por ahora, Nieto está en libertad y espera que la Cámara Federal de La Plata se expida sobre su situación procesal. El juez de primera instancia pidió la falta de mérito pero esa decisión fue apelada. En el celular de Nieto se encontraron mensajes que podrían involucrar al propio Macri en el entramado ilegal de escuchas y en otra causa que deberá investigar si existió una mesa judicial. Hay varios mensajes en el teléfono de Nieto donde se hacen referencias a los encuentros de Macri con fiscales y jueces que perseguían a dirigentes opositores.