Lejos quedaron los días en que Cambiemos hablaba de calidad institucional y pedía debate parlamentario. Preocupado por cerrar un nuevo acuerdo con el FMI, el Gobierno quiere que el Congreso le apruebe en tiempo récord el presupuesto de 2019, que incluirá un brutal ajuste sobre las cuentas públicas. El oficialismo no quiere debate ni cambios. 

Según el calendario del oficialismo, el proyecto oficial entraría la semana que viene y debería salir aprobado en 15 días. Macri necesita tener el presupuesto aprobado para que el FMI le condeda 50 mil millones de dólares extra. Cambiemos no tiene plan B. 

"El país no resiste esperar el presupuesto a diciembre", aseguraron desde el macrismo. Sin embargo, habrá que ver qué opina la oposición, con mayoría en ambas cámaras. El kirchnerismo cuestiona al macrismo por su política económica, que fue la que lo llevó hasta la actual crisis. ¿Por qué insistir en un camino de ajuste? El Frente para la Victoria votará en contra de continuar con el actual ajuste. 

La pelota, entonces, la tendrá el peronismo no kirchnerista. Sergio Massa y Miguel Pichetto aparecen como hombres clave para negociar con el oficialismo. ¿Aceptarán presentarse ante la sociedad como socios políticos del ajuste?