La diputada provincial por el Frente de Todos, Mariana Larroque, presentó un proyecto de ley que propone capacitaciones obligatorias en diferentes áreas del Estado provincial y sectores de la sociedad para promover el buen trato hacia niñas, niños y adolescentes (NNyA), en virtud de prácticas más respetuosas.

En diálogo con Primereando la legisladora bonaerense afirmó que “debemos entender que los niños y adolescentes no son el futuro, son el presente. Un niño vulnerado hoy, es un niño que está sufriendo hoy”, y aseguró que “es responsabilidad del mundo adulto garantizar sus derechos”.

Por otro lado, Larroque alertó sobre el posible aumento de casos de maltrato a NNyA en este contexto de aislamiento, en tanto valoró el accionar del Estado nacional y provincial para asistirlos.

 

 

¿Cuáles son los ejes principales del proyecto que plantea capacitaciones en el buen trato a Niñas, Niños y adolescentes?

El proyecto tiene el mismo formato que la ley Micaela, en cuanto a que es una capacitación obligatoria. En este caso el objeto es el buen trato a NNyA en el ámbito de la provincia de Buenos Aires. Estas capacitaciones están dirigidas a trabajadores y trabajadoras, y al personal jerárquico de los tres poderes del Estado provincial. También a organizaciones sociales, entidades deportivas, a trabajadores de la salud, de la educación, tanto del ámbito privado como público. Es una capacitación transversal que busca llegar a toda la sociedad independientemente de si en el ámbito laboral se tenga contacto con niñas, niños y adolescentes. Es necesario que la sociedad en su conjunto le de a las infancias y adolescencias el lugar que les corresponde, hace falta crear el espacio simbólico, que hoy prácticamente no existe, para que ellos puedan habitarlo. Hay que transformar la concepción cultural que propone que los niños existen en referencia a otros, son propiedad de otros o son un estorbo. Los niños son iguales a los adultos en un grado de maduración distinta que no implica superioridad ni inferioridad. El rol del adulto es potenciar el desarrollo y para eso hace falta formarse.

¿En que se busca capacitar?

Lo que se busca es promover nuevos paradigmas sobre la niñez y la adolescencia. El objetivo es considerar a las niñas, niños y adolescentes como sujetos con capacidad de tener y ejercer derechos. La idea es problematizar y reflexionar respecto a las concepciones sociales y culturales que tenemos de la niñez y de la adolescencia buscando desnaturalizar prácticas cotidianas de violencia. La violencia puede ser simbólica, psicológica o física hacia los NNyA pero es violencia al fin. Lo que se busca es fomentar el conocimiento de sus derechos, y a su vez, propiciar relaciones interpersonales basadas en el principio del respeto mutuo y el cumplimiento de los derechos que están consignados en la Convención de los Derechos del Niño.

¿En qué sectores se visualiza que no se pudo poner en práctica la ley que establece la protección de los NNyA?

Yo creo que no es un tema de sectores. La violencia es una problemática que es transversal a toda la sociedad, no responde a una situación socio económica puntual. Hay violencia explícita, hay maltrato físico que es más fácil de identificar, pero también hay un imaginario social y cultural que practica un montón de otras violencias que son más difíciles de identificar, que son más invisibles. Justamente este proyecto de ley busca desnaturalizar estas prácticas para dar lugar a formas de crianza más respetuosas, con relaciones más saludables. No solo en el ámbito de las familias sino también en las instituciones. Entendemos que hay muchísimas prácticas violentas que están naturalizadas a nivel social, que no son necesariamente maltrato físico, sino que también son formas poco respetuosas de vincularnos con los NNyA. Una paliza no tiene consenso social, claramente, y en esto tiene que ver muchísimo la convención, tiene que ver muchísimo lo que se avanzó en materia de derechos y marco normativo, así como también el avance de la evidencia científica que demuestra el daño psicológico de estas prácticas. Ahora, aún a esta altura del partido, en el año 2020 es habitual escuchar dichos como: “un chirlo a tiempo va a evitar malas situaciones en el futuro”. Esto da cuenta de que se ve a la niñez y a la adolescencia como una inversión a futuro, nosotros tenemos la plena convicción de que los pibes son el presente y hace a su dignidad como a la nuestra garantizarles el mejor de los tratos y posibilidades que podamos brindarles. Y acá si entendemos que es el Estado el que tiene que intervenir para que no quede en la discrecionalidad de las situaciones privadas. Entonces, es el Estado el que tiene que capacitar justamente en estos derechos, y en cuáles son las formas adecuadas de trato.

 

En este contexto de pandemia y aislamiento social ¿qué dificultades están atravesando las NNyA?

Evidentemente esto va a depender del contexto de cada situación. Se puede generalizar relativamente. Seguro que para todos los NNyA esto tiene consecuencias negativas pero sin dudas que las condiciones socioeconómicas tienen un papel relevante. Claramente no es lo mismo el aislamiento social en los sectores más postergados, que en los sectores más acomodados. No es lo mismo la cuarentena en un lugar de hacinamiento, que en casas con mayores comodidades. Y esto desde ya que influye en la manera de sobrellevar la situación. Sin dudas, el aislamiento agudiza todas las violencias. Así como vemos un aumento de femicidios y de violencia doméstica, en este contexto el maltrato a niñas, niños y adolescentes seguramente haya aumentado. No hay que perder de vista que es una situación absolutamente excepcional y que tiene consecuencias muy difíciles, pero acá lo que está en juego es la vida.

¿Cómo ves el trabajo que está desempeñando el Estado en relación con las NNyA en este contexto?

Es importante destacar el esfuerzo que se está haciendo desde el Estado, en términos de programas como la tarjeta alimentaria, el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), y en el ámbito de la provincia de Buenos Aires se realizó un incremento del SAE (Servicio Alimentario Escolar). Los comedores escolares están cerrados, pero se están distribuyendo bolsones de alimentos y también está el programa Bonaerenses Solidarios, voluntarios están asistiendo a toda la población. También se está trabajando con los intendentes y las organizaciones. El gobierno provincial transfirió tres mil millones de pesos para asistir a los municipios y hay que destacar el trabajo territorial que se está realizando en aquellos barrios con focos de COVID-19, donde varios ministerios asisten a las familias que se encuentran en aislamiento, con intervenciones relacionadas a la salud, a cuestiones de género, la asistencia social y la seguridad, principalmente. El contexto de la pandemia puso al Estado en el centro de la escena y se están realizando grandes esfuerzos para atender la situación que se nos presenta, generando políticas públicas que cubran de la mejor manera las necesidades de nuestra gente; pero no hay que perder de vista, que venimos de cuatro años de vaciamiento del Estado y a nosotros nos toca reconstruirlo en el marco de una pandemia.