El ministro de Economía, Martín Guzmán, se refirió al discurso de la oposición, que habla de un dólar de 400 pesos luego de las elecciones. “No hay ni que detenerse en cosas que carecen de seriedad, hay intereses en juego y cada quien decide para qué hace las cosas que hace. Nosotros estamos para cuidar la economía argentina, cuidar al pueblo argentino, poder resolver los problemas y la economía de la gente, eso es lo que hacemos bajo el liderazgo de Alberto Fernández”, dijo en declaraciones a C5N.

“La ley de Presupuesto proyectaba un tipo de cambio oficial de 102,40 pesos. Al mismo tiempo, hemos ido acumulando reservas y vamos a continuar con la misma política cambiaria y no va a haber disrupciones cambiarias después de las elecciones”, remarcó.

Respecto a la brecha cambiaria, el ministro explicó que el dólar blue es un mercado pequeño que tiene una volatilidad superior a la de los otros mercados cambiarios. “La situación hoy es tal que tenemos los instrumentos para poder mantener estable la brecha cambiaria, entre el tipo de cambio oficial y paralelo. Lo que se da en una situación preelectoral es algo de ruido pero tenemos la capacidad económica de contener”, manifestó, y resaltó que el Banco Central ha estado acumulando reservas.

“En nuestro programa apuntamos a un horizonte en el cual las regulaciones y controles de cambios sean diferentes: un esquema de regulaciones macroprudenciales que desaliente la inversión especulativa de corto plazo pero aliente la inversión en la economía real. Para llegar a ese esquema hace falta tiempo para que el Banco Central pueda acumular reservas en mayores niveles, y eso no sucede de un día para el otro”, dijo anoche el ministro.

En otro momento de la entrevista, Guzmán se refirió a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sostuvo que el Gobierno intenta “resolver el daño que la gestión previa le hizo a la Argentina” para tranquilizar la economía. Según dijo, la Argentina “no tiene capacidad de pago” por lo que consideró que necesita “más tiempo para negociar”.

“Todas las posibilidades están abiertas, lo importante es que sea bueno si es bueno y rápido, mejor. Queremos corregir parte de las condiciones que dañan a los países de ingresos medios, como el hecho de que se pagan unas sobretasas de interés”, concluyó.