Según un informe de Cámara que nuclea a los Kiosqueros de la República Argentina, más de 28 mil locales bajaron sus persianas desde el inicio del gobierno de Mauricio Macri. Las cifras fueron elaboradas a partir de los reportes de las empresas proveedoras de insumos, que toman los pedidos y dan aviso cuando un kiosko cierra.

Según explicaron desde la entidad, el aumento de las tarifas y los alquileres, sumado al derrumbe de las ventas, forman parte de las causas que llevaron a muchos comerciantes al cierre.

El presidente de la UKRA, Adrián Palacios, resaltó que los valores de los alquileres de kioscos de barrio están entre los $10.000 y los $25.000, mientras que para los kioscos ubicados en avenidas principales se elevan a un rango de entre $30.000 y $55.000.

El aumento de los costos de la luz, a su vez, afectó al sector de manera muy significativa y generó impactos colaterales. Algunos kioscos, por ejemplo, dejaron de comprar productos que requieren refrigeración.