El nuevo gobernador de Mendoza, el radical Rodolfo Suárez, enfrenta su primer gran conflicto político por la impresionante movilización popular en rechazo a los cambios en la ley de minería. Miles de personas salieron a las calles en toda la provincia a rechazar el proyecto oficial. 

Las protestas exigen a Suárez que no promulgue los cambios realizados en la ley 7722, que permiten el uso de sustancias químicas para el desarrollo de la minería.

Las modificaciones en la ley 7722 fueron aprobadas en la Legislatura con apoyo del radicalismo y un sector del peronismo. Ese apoyo se dio durante las negociaciones con los gobernadores radicales, incluido Suárez, para destrabar la ley de emergencia.