Mientras los principales funcionarios del gobierno porteño especulan políticamente y miran a las elecciones, la ocupación de camas de terapia intensiva en el sector público sanitario de la ciudad de Buenos Aires volvió a superar su pico y alcanzó el 86,2%. Se trata de cifras oficiales. Hace un mes, esa cifra estaba por debajo del 30%.

Aunque la gestión de Horacio Rodríguez Larreta quiera tapar el sol con un dedo, la realidad siempre se impone. En los hospitales públicos quedan solo 62 camas sobre un total de 450. 

Según las cifras oficiales, casi un mes atrás el sistema de Salud de la Ciudad reportaba para el 25 de marzo una ocupación de camas de terapia intensiva del 27,3% con 123 personas internadas en estado de gravedad.

Mientras tanto, el macrismo porteño evita pronunciarse por más restricciones, por miedo de incomodar al núcleo duro de sus votantes. La especulación política puede salirle mal si el sistema colapsa y los fallecidos empiezan a acumularse en los pasillos de los hospitales. Cuando eso ocurra, tal vez sea muy tarde.