El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, alertó sobre la evolución de la curva de contagios por coronavirus ya que se nota un aumento de casos en los últimos días y apuntó que "la tasa de contagios empezó a subir", por lo cual, alertó que aún "lo peor está por venir". Ante ese escenario, la pregunta obvia: ¿Por qué, entonces, el Gobierno de la Ciudad decidió relajar la cuarentena?

Asimismo, el funcionario de la Ciudad evitó hacer referencia a las declaraciones que realizó el presidente Alberto Fernández sobre la posibilidad de volver a la cuarentena total por la velocidad de contagio, solo se limitó a remarcar que trabajan en sintonía entre ambas administraciones.

"Tuvo la intención de colaborar con nosotros y su pueblo", aseguró. Además, aclaró que en la Ciudad, por el momento, no se dará marcha atrás con las medidas. "Vamos a andar o desandar las propuestas de acuerdo con los datos de cada semana", aclaró. Las contradicciones están al día en la Ciudad. Por un lado se reconoce la gravedad de la situación, por el otro, no se aceptan cambios. Jugar con fuego. 

"Si la velocidad de crecimiento de la curva se acelera, vamos a hacer alguna modificación. Como siempre digo, lo peor está por venir", y destacó que la curva de contagios hasta el momento "es de progresión lenta".

Desde el ministerio, informaron que la cantidad total de casos en la Ciudad es de 13.069, y el jueves hubo 715 nuevos casos. En tanto, los fallecidos hasta el momento son 297. Desde que comenzó el primer caso, hace más de 100 días, se dieron ya 4769 altas. En tanto, las camas de hospitales ocupadas por pacientes en terapia intensiva son 114. En tanto, 449 camas son ocupadas por pacientes en estado moderado; y 1946, por leves.