La misión de observadores que llegó este martes a Colombia para relevar la situación de derechos humanos en medio de la brutal represión de las protestas que sacuden a Colombia, pasó por su primer problema: las autoridades de migraciones negaron el ingreso de Juan Grabois.

En su cuenta de Twitter la misión de observación también  informó que Ismael Jalil, abogado de Correpi, fue demorado por asumir la defensa de Grabois.

La delegación argentina tiene proyectado permanecer en Colombia hasta el 2 de junio, y visitar, además de Bogotá, otras ciudades de magnitud importante en materia de movilizaciones, pero también de las que acumulan más denuncias por abusos de las fuerzas de seguridad.

"Todos pasamos con la misma documentación, las mismas cartas de invitación y venimos en el mismo vuelo y al único que apartaron fue a Juan. No le dieron ningún argumento, dijeron que el país es soberano y decide quién entra y quién no, y lo apartaron a otro cuarto", explicó uno de los miembros de la misión, Gonzalo Armúa, del movimiento Patria Grande, mientras reclamaban su liberación e ingreso en el aeropuerto internacional de Bogotá.

La misión decidió "ante las reiteradas denuncias de violaciones a los derechos humanos que se adjudica a las fuerzas regulares del Estado y a bandas paramilitares que actuarían conjuntamente frente al pacífico ejercicio del legítimo derecho a la protesta que intenta ejercer el pueblo colombiano", explicaron los organizadores del viaje antes de partir.

En las últimas tres semanas, Colombia registró al menos 42 manifestantes asesinados, miles de heridos y cientos de desaparecidos, en medio de una política de represión policial a las protestas que aún continúa.