Hace un mes, el gobernador de Jujuy, el macrista Gerardo Morales, se jactaba de la política que llevaba adelante su provincia para enfrentar al coronavirus. Ahora, la realidad es otra. Con 1284 casos positivos de coronavirus, la enorme mayoría de ellos registrados en los últimos 40 días, la situación sanitaria en Jujuy se encuentra al límite y en la provincia temen un colapso del sistema de salud en las próximas semanas si no se frena la curva de contagios.

El problema central es que la provincia vivió un proceso, durante el anterior gobierno de Morales, de fuerte ajuste sobre su sistema médico, que ahora paga. Faltan profesionales e infraestructura para atender una enfermedad muy demandante cuando empieza a crecer. 

Según informaron medios locales, de las 172 camas para pacientes críticos que cuenta la provincia, ya se ocuparon más de 100. La situación podría colapsar en 10 o 15 días al ritmo actual de contagios.