Esa frase se la habría dicho el camionero Hugo Moyano a otros sindicalistas durante los primeros días de enero. "Vamos a estar todos juntos", cerró la reunión. Se calienta la disputa entre Cambiemos y la CGT: en marzo, el Gobierno podría insistir de nuevo con la reforma laboral.

“Antes de que termine el año, va a haber un millón de personas puteándolos en la plaza", aseguró el periodista político Diego Genoud en una nota en el sitio Letra P. La frase se vuelve verosímil cuando se tienen en cuenta declaraciones de otros dirigentes cegetistas como Juan Carlos Schmid, quien afirmó que la reforma previsional fue un quiebre en la relación entre Cambiemos y los trabajadores. "A partir de diciembre entramos en un nuevo ciclo y tenemos que organizar la resistencia", aclaró Schmid a la revista Crisis.

Además, un dirigente más cercano al macrismo como Luis Barrionuevo también sorprendió a distanciarse del Gobierno: "Ojo, también, cuando se quiere atacar al sindicalismo. Al sindicalismo lo han atacado los militares, nos han intervenido los sindicatos, han muerto muchísimos trabajadores asesinados por los militares; ha venido Alfonsín, atacó al sindicalismo con la ley Mucci, no terminó su mandato, por la incapacidad, porque erró en la economía; vino De la Rua y lo mismo, atacó al sindicalismo. Por eso digo, cuidado, no sigan pisando la cola al león, porque no todos somos iguales y no se puede generalizar con las mafias sindicales", aseguró en diálogo con TN.

Desde diciembre, el oficialismo parece haber dejado de lado su agenda gradualista para profundizar en algunos aspectos del ajuste económico. Así, se sumaron la reforma previsional, tarifazos en los servicios públicos, cambios en el sistema laboral (el debate tendría lugar en marzo) y la proliferación de causas judiciales contra dirigentes gremiales. Todo eso mientras el Gobierno pretende una paritaria del 15% cuando la inflación de 2018 estará cerca del 20%.