Este martes la enfermera del Hospital José María Penna Gilda Zurita falleció a los 52 años luego de esperar 48 horas sentada en una silla de ruedas para que le consiguieran una cama de terapia intensiva. La muerte se produjo en sanatorio Julio Méndez, de  la obra social que atiende a los empleados municipales de la Ciudad.

La enfermera se llamaba Gilda Zurita, tenía 52 años, y se había contagiado con Covid-19. Según informaron al portal Diario Z fuentes del Penna, Gilda tenía patologías prexistentes y por eso no concurría a trabajar. Cabe señalar que, producto de estas mismas enfermedades que tenía Zurita, su médico le había recomendado no vacunarse contra el coronavirus.

En este contexto la orden que lanzó el jefe porteño Horacio Rodríguez Larreta días atrás, obligando a todo el personal de salud a presentarse en su lugar de trabajo, fue moral para Zurita. 

Dos de sus compañeras brindaron un desgarrador testimonio en la radio AM750. “En el Muñiz le habían conseguido una cama, pero no había personal para que manejara el instrumental”, dijo Mabel, que trabaja hace 32 años en el Penna, y compañera de Gilda. “Esta  es una situación de desidia y maltrato terribles. Tratamos incluso de encontrar una cama en nuestro propio hospital y no encontramos”.

En el mismo sentido, Claudia Ferreyra, enfermera del Hospital Rivadavia, lamentó la muerte de su compañera. “Es una situación muy angustiante. Simplemente no hay camas para atender a la gente. En el Méndez, por ejemplo, hay 28 camas de terapia intensiva. Eso es para una obra social que atiende 100 mil afiliados y en medio de una crisis sanitaria sin precedentes”.

Mientras tanto en la Ciudad de Buenos Aires este martes se registraron 3345 casos, cifra récord en CABA desde que comenzó la pandemia. Sin embargo, para el gobierno de Juntos por el Cambio pareciera que la situación está bajo control y busca obligar a los docentes y alumnos a ir a la escuela, y a todos los médicos y pacientes a tratarse en los hospitales.