El hecho ocurrió ayer: cuando una caravana de autos, convocada desde las redes sociales, se manifestó frente a la casa de Ricardo Lorenzetti, juez de la Corte Suprema de Justicia. Antes, toda la dirigencia de Juntos por el Cambio y los principales medios de comunicación apuntaron contra él para pedirle que falle a favor de tres jueces macristas. Gravísimo. 

Tanto el macrismo como Clarín, La Nación e Infobae quieren que la Corte Suprema intervenga y proteja a los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli, que el ex presidente Mauricio Macri trasladó de modo irregular a juzgados clave. Ahora, el Senado ordenó esa situación ilegal y exigió que los magistrados vuelvan a los tribunales correspondientes. 

La semana pasada, el presidente de la Corte Suprema, muy vinculado con Cambiemos, Carlos Rosenkrantz, intervino en el conflicto al convocar a una audiencia. Rosenkrantz quiere presionar para que la Corte intervenga a favor de los magistrados macristas. 

En las redes, el oficialismo salió a repudiar el violento escrache, que buscó amedrentar a Lorenzetti con un mensaje claro: "Sabemos dónde vivís". "Los argentinos y las argentinas necesitamos que las instituciones de la democracia trabajen libres de presiones. Expresamos nuestra preocupación ante el escrache que sufrió en su domicilio el Ministro de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti", escribió por su parte el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. 

Tarde, el propio ex mandatario Mauricio Macri salió a tomar distancia de sus propios militantes. "La Corte debe fallar conforme a derecho, sin presiones de ninguna índole. No es bueno para la República afectar la tranquilidad de los jueces Rosenkrantz, Lorenzetti, Highton, Maqueda y Rosatti. Tenemos que respetar a la Justicia y dejarla actuar", escribió.