Durante 4 años, el macrismo defendió cualquier acto de violencia policial. Basta recordar la actuación de Patricia Bullrich, entonces ministra de Seguridad, durante la desaparición de Santiago Maldonado, el asesinato de Rafael Nahuel o el fusilamiento llevado adelante por el agente Luis Chocobar. En todos los casos, la funcionario defendió a los efectivos involucrados. 

En el caso de Chocobar, quien fusiló a un ladrón que estaba en el piso, no solo fue defendido públicamente por Bullrich, sino que el propio presidente Mauricio Macri lo recibió en Casa Rosada y se puso a disposición del policía para resolver la causa judicial. Increíble.   

Ahora, en oposición, el partido presidido justamente por Patricia Bullrich emitió un comunicado en el que "condena" la violencia institucional. "El PRO exige el respeto de las garantías constitucionales", escribieron sin ningún tipo de pudor. En el texto no hay una sola mención al aumento de la represión policial durante los 4 años de gestión de Cambiemos.