El presidente Alberto Fernández designó a la fiscal Cristina Caamaño, titular de Justicia Legítima, como interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Tendrá una difícil misión: controlar a los espías argentinos, quienes protagonizaron muchos hechos irregulares en los últimos años. 

El presidente recibió en Casa Rosada a Caamaño, acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y terminó con el suspenso que acarreaba el cargo más importante de los que quedaban por designar en su Gobierno, luego de meses de especulaciones.

Durante el último gobierno de Cristina, Caamaño se ocupó de la dirección que tenía a su cargo las escuchas judiciales, una herramienta que los servicios utilizaron para realizar operaciones políticas y mediáticas.

Durante la gestión de Mauricio Macri, las escuchas volvieron a ser controlados por los propios servicios de inteligencia. Además, la AFI estuvo bajo la órbita del polémico Gustavo Arribas, íntimo amigo de Macri y siempre cuestionado por negocios poco claros con el fútbol. Empiezan nuevos tiempos en la Inteligencia argentina