El Ejército israelí lanzó más bombardeos en la Franja de Gaza, lo cual significó una verdadera masacre, puesto que luego de que milicianos palestinos dispararan cohetes hacia Israel, los cruces en escalada ya dejaron 28 palestinos muertos -incluidos diez chicos- y dos israelíes, en plena ola de violencia en Jerusalén.

 Las dos mujeres israelíes que murieron fueron alcanzadas por cohetes lanzados desde Gaza que cayeron en una zona residencial de la ciudad costera de Ashkelon, informó el servicio de socorristas de Israel. Más de 60 israelíes resultaron heridos en otros ataques similares.

Tras la muerte de las dos mujeres, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que su país iba a "incrementar tanto la fuerza como el ritmo de los ataques" en Gaza contra los grupos islamistas palestinos Hamas, que gobierna en la región, y Yihad Islámica. "Hamas recibirá ahora golpes que no esperaba", disparó.

Por su parte, la cancillería argentina envió un comunicado en el que "expresa su honda preocupación por el dramático agravamiento de la situación en Israel y Palestina" y pidió fin al "uso desproporcionado de la fuerza" por parte de las fuerzas armadas israelí.