Luego del fallido intento de flexibilizar la cuarentena, que terminó con el retroceso de Olavarría a la fase 1 del aislamiento, el intendete Ezequiel Galli, de Juntos Por el Cambio, cometió un grave error al comunicar que denunció penalmente a un comerciante por dar positivo de Covid 19 y continuar con la atención al público.

El hecho fue desmentido por el propietario del comercio en redes sociales minutos después: "Es absolutamente falso que haya dado resultado positivo de COVID-19”, repondió. 

Este jueves, funcionarios municipales confirmaron a la prensa local que el Intendente presentaría una denuncia penal contra el propietario de una reconocida frutería. Según la denuncia penal que preparó el jefe comunal, el comerciante había sido confirmado con COVID-19 y continuaba atendiendo al público.

La noticia tuvo una gran repercusión local,  al tratarse de un comercio al  que concurren muchos vecinos y los repudios y acusaciones contra el verdulero y sus empleados se multiplicaron.

Sin embargo, el comerciante salió a contestar en redes sociales: "Ante la difusión pública de noticias suministradas por autoridades municipales comunico a clientes, amigos, proveedores y comunidad en general que es absolutamente falso que haya dado resultado positivo de COVID-19”

En ese sentido, agregó que “nunca las autoridades me practicaron hisopado o test alguno, por lo tanto tampoco es verdad que no hubiera acatado la orden de cerrar mi local debido al resultado de una prueba”.

El dueño del conocido comercio dijo además: “Todo lo expuesto quedará demostrado en los días venideros, aunque el daño personal y económico está hecho”, dijo en referencia al Intendente Galli.

Días atrás, Gallí estuvo en el foco de la tormenta dado que al municipio se le filtró el listado interno con datos sensibles ( nombres y apellidos) de todos los contagiados, casos descartados y sospechosos de Covid 19, causando un gran malestar y "una cacería de brujas" entre los vecinos de la ciudad.