En una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos celebrada el 27 de mayo para debatir la reciente escalada del conflicto palestino-israelí, Michelle Bachelet dijo que los ataques sobre Gaza "siembran dudas sobre el cumplimiento israelí de los principios de distinción y proporcionalidad en la ley humanitaria internacional". Si se demuestra que esos ataques fueron indiscriminados y desproporcionados, "tales ataques podrían constituir crímenes de guerra", concluyó la expresidenta chilena que ahora se desempeña en ONU, según reseñaron medios internacionales. 

Los ataques israelíes a los que aludió Bachelet respondían a los lanzados primero por Hamas y otros grupos armados palestinos contra Israel (que causaron al menos 10 muertos).  Instalaciones civiles, incluyendo viviendas, oficinas de organizaciones humanitarias, centros médicos y medios de comunicación quedaron destruídas por los ataques israelíes. "Pese a que Israel defiende que muchos de esos edificios acogían grupos armados o eran utilizados con propósitos militares, no hemos visto evidencias en este sentido", indicó Bachelet. 

La alta comisionada matizó, en alusión a Hamas, que "también es una violación de la ley internacional ubicar recursos militares en zonas civiles densamente pobladas, o atacar desde ellas", aunque indicó que "las acciones de una de las partes no eximen a la otra de sus obligaciones". 

Bachelet también comparó la situación de los civiles en Israel y Palestina, señalando que, mientras los primeros "disponen de la Cúpula de Hierro y fuerzas militares profesionales para defenderlos, los palestinos no tienen protección alguna ante ataques aéreos contra una de las zonas más densamente pobladas del mundo".  No tienen lugar al que escapar, debido al bloqueo por tierra, mar y aire implementado en los últimos 14 años", agregó la responsable de derechos humanos de Naciones Unidas. 

Por su parte, el relator de la ONU para los derechos humanos en el territorio palestino, Michael Lynk, agregó al respecto en la misma sesión del consejo que los palestinos de Gaza "viven en una desesperada situación que Naciones Unidas ha calificado de insostenible e invivible, una forma de castigo colectivo".