Insólito pero real. El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, explicó que la segunda ola no tiene que ver con las clases presenciales sino con "varios días de lluvia persistente". 

"Es una enfermedad regional, de las áreas metropolitanas, y por lo tanto hay que tener mucha prudencia de no mezclar diversas áreas del país, que tienen curvas diferentes en la temporalidad. Cuando uno mira los datos específicos de la Ciudad, las clases empezaron el 17 de febrero y los casos comenzaron a aumentar cuatro semanas después. Hay un relación muy clara de los primeros días de marzo con varios días de cambio de temperatura brusco y varios días de lluvia persistente, el modelo típico en el que esta enfermedad retoma la ola”, describió sin resplado de estadísticas ni informes. 

Quirós acompañó al Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en la conferencia de prensa donde volvió a pedir por las clases presenciales.

“De las 700 mil personas que acceden a las escuelas, alumnos, docentes, directivos, no docentes, los padres, hubo menos del 1% de contagios", dijo Larreta. Ese 1% representa nada más ni nada menos que 7 mil contagios, a lo que hay sumar a los contactos estrechos de cada uno. A cuatro contagios por familia, ese número puede dar 28 mil personas con COVID. ¿No es un número representativo?