Para el organismo de estadísticas nacional, desde enero de este año, la inflación acumuló un avance de 39,5% y se compara con octubre del año pasado se eleva a 45,9%.

Estas estimaciones estuvieron en línea con los cálculos privados, que debido a la profunda recesión que afecta a la economía, anticipan una desaceleración para noviembre a una tasa cercana a 3%, que podría reiterarse en diciembre consolidando una desaceleración.

No obstante, según el portal InfoGei en los últimos tres meses la tasa de inflación sumó un alza superior al 15%, con incrementos en los rubros básicos que impactaron directamente en los sectores de menores recursos. Este comportamiento son derivaciones directas de la devaluación de 90% que sufrió el peso desde mayo de este año.

Por caso, en octubre el mayor incremento se observó en el rubro vivienda -que agrupa los servicios básicos de un hogar- con un incremento de 8,8% de acuerdo a la estimación oficial.

El segundo ítem de mayor relevancia fue el transporte, que tuvo una suba de 7,6%, a partir del ajuste en el precio de los pasajes de colectivos, subtes y trenes y las naftas.

Luego se destaca los incrementos en alimentos, que en promedio subieron 5,9% respecto al mes anterior.

Estos indicadores impactarán plenamente en los valores de las Canastas Básica y Total (CBA y CBT) que son las que se utilizan para determinar los ingresos mínimos para limitan las líneas de pobreza e indigencia.

Por su parte, la indumentaria también aportó su incidencia ya que el precio de la ropa experimentó suba de 5%. En tanto, los gastos de salud se incrementaron 5,5%, por aumentos en los precios de los medicamentos y en los planes de la medicina prepaga.

Según el relevamiento del INDEC, los precios de equipamiento y mantenimiento del hogar -vinculado con la denominada “línea blanca”- se encarecieron un 4,3%. Educación con una suba de 2,1% -favorecido por la proximidad del cierre del año lectivo- y comunicaciones con leve variación de 0,7%, fueron los rubros de menor alza.

Dentro de un panorama adverso, el único dato que alienta alguna expectativa de cambio es la suba de 4,5% que reflejó la “inflación núcleo” (elimina los precios regulados), porque marca una desaceleración con relación al 7,5% de septiembre.

Con el resultado de octubre, para que la inflación de 2018 se ubique por debajo de 50% en noviembre y diciembre deberá ser de 7,5%. En cambio para que dé por debajo del 45% tendrá que ser inferior a 3,9%.