La semana pasada, el senador peronista Miguel Pichetto había pedido que el Gobierno mandara una propuesta propia para resolver el problema que enfrentan millones de usuarios por los tarifazos. Como esa propuesta nunca llegó, Pichetto le dio luz verde al proyecto que fue aprobado en Diputados. 

"No hay propuesta alternativa del Gobierno Nacional así que ratificamos nuestro planteo del miércoles último y firmaremos el dictamen del proyecto tal cual vino de Diputados", describió Pichetto en un comunicado a la prensa. 

Ante ese escenario, el Gobierno apuesta a que en el plenario de comisiones participen los gobernadores, para que se muestren alineados con el ajuste tarifario que lleva adelante el macrismo. Sin embargo, todavía no se confirmó que muchos mandatarios provinciales sean de la partida. 

Ocurre que el tarifazo es resistido masivamente por la población, con un rechazo superior al 70% según todas las encuestas. Así las cosas, nadie quiere mostrarse en una postura tan inflexible como la que defiende Casa Rosada. Para Cambiemos, el tarifazo parece ser la única política posible. 

Según un informe publicado por el portal AGENCIA PACO URONDO, todo lo que el macrismo pudo ahorrar en materia de subsidios lo gastó por el aumento de la deuda. Es decir, en los últimos dos años dejó de pagar 60 mil millones de pesos para abaratar los servicios de luz, gas y agua. Mientras, pagó más de 90 mil millones por el crecimiento de la deuda.  

El proyecto opositor votado masivamente en Diputados establece un freno al tarifazo y cuente con el respaldo de todos los espacios no oficialistas. Ahora habrá que esperar si la oposición tiene número para imponerlo en Senadores. De aprobarse, podría ser vetado por Mauricio Macri.